La Fundación Hogar San Antonio los cuida 24 horas al día, los 365 días del año, en Peña Blanca, Las Tablas. Hoy buscamos aliados para una transición energética que convierte costos fijos en cuidado real.
La Fundación Hogar San Antonio es una institución sin fines de lucro en Peña Blanca, distrito de Las Tablas, provincia de Los Santos. Alberga a 26 adultos mayores que llegaron al hogar porque sus familias no pudieron —o no quisieron— continuar cuidándolos. Todos dependen enteramente de la fundación para su alimentación, higiene, salud y compañía.
Constituida en 2002 —cuando la provincia de Los Santos no contaba con un lugar de atención integral para adultos mayores— la fundación ha sostenido este cuidado las 24 horas con un equipo de 15 colaboradores, financiada por donaciones individuales y el esfuerzo permanente de su Junta Directiva. La misión es simple y exigente a la vez: garantizar dignidad, seguridad y atención hasta el último día.
“Tan pobre como es la mesa que carece de pan, así la vida más ejemplar resulta vacía si le falta amor.”
San Antonio de Padua, patrono de la fundación
Brindar a los adultos mayores los cuidados necesarios para que tengan una calidad de vida basada en el respeto, el amor y la caridad humana.
Posicionar al Hogar San Antonio de Peña Blanca como una entidad de prestigio nacional e internacional por su calidad de servicio y el amor brindado a cada residente que convive allí en verdadera hermandad.
En la etapa avanzada de la vida, lo básico se vuelve crítico. Estas son las realidades cotidianas que hoy el hogar no puede resolver con sus recursos.
Los 26 residentes se duchan con agua fría. Las sábanas y prendas se lavan sin la temperatura necesaria para una desinfección adecuada, un riesgo directo para personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Cuando se va la luz —más de 37 cortes al año, más de 130 horas sin servicio— el hogar queda a oscuras. Quienes tienen movilidad limitada o temor nocturno dependen de que alguien acuda rápido. Los medicamentos refrigerados quedan en riesgo.
La factura eléctrica consume casi $10,000 al año que no llegan a los residentes. No hay margen para fisioterapia sistemática, suplementos nutricionales ni muchas atenciones que su edad requiere.
El hogar ofrece atención integral a sus residentes. Sostener y ampliar estos servicios es exactamente lo que la transición energética hace posible: cada dólar liberado de la factura eléctrica vuelve al cuidado de las personas.
El hogar cuenta además con el respaldo de la comunidad y de aliados como los Club de Leones de Las Tablas y de Panamá.
Cuatro componentes, implementables por fases e independientes entre sí. Cada uno elimina un gasto fijo o un riesgo, y lo convierte en capacidad real de cuidado. Ningún aliado tiene que asumir el total: se puede patrocinar una sola fase.
El diseño técnico y el dimensionamiento del componente solar fueron elaborados por una empresa del sector solar panameño con base en el consumo real del hogar. Los montos son cifras de referencia, cotizadas alrededor de esos valores.
Cubre el 144% del consumo bajo medición neta y baja la factura de $795 a cerca de $10 al mes. Libera más de $700 mensuales para fisioterapia, suplementos y atención directa.
Estimado según proveedores del sectorRopa de cama, toallas y uniformes correctamente desinfectados. Inicia de inmediato el cumplimiento sanitario con el MIDES en el punto de mayor demanda, en una o dos semanas de instalación y a una fracción del costo del sistema completo.
Cumplimiento MIDES · arranque rápidoLos residentes dejan de vivir los apagones con miedo o riesgo. El cuidado nunca se interrumpe y se elimina el ruido, el gasto y las emisiones del generador a gas.
Cargas críticas protegidas 24/7Duchas calientes para todos los residentes y agua caliente en cocina, lavandería y duchas. Cumplimiento pleno con el MIDES. Incluye la red de distribución aislada que el hogar hoy no tiene.
Dignidad básica · sin costo de combustibleLa factura eléctrica baja de $795 a unos $10 al mes y el presupuesto queda al servicio de las personas. Ningún aliado tiene que asumir el total: cada fase se financia por separado.
El proyecto está aprobado por la Junta Directiva, respaldado formalmente por la fundación y dimensionado sobre el consumo real del hogar. Lo que falta definir es quién ejecuta y con qué equipos.
La Junta Directiva aprobó el proyecto mediante Acta No. 213 del 15 de abril de 2026. En octubre de 2026, la Representante Legal firmó una carta de respaldo que designa al Ing. Rigoberto Amaya De León como Asesor Técnico de la fundación.
El diseño técnico fue elaborado por una empresa del sector solar panameño con base en el consumo real del hogar. La interconexión con Naturgy bajo tarifa BTS3 y medición neta está confirmada.
El agua caliente en lavandería, cocina y duchas es un requisito del MIDES para la habilitación del hogar. El proyecto resuelve ese cumplimiento y ataca un riesgo real de operación.
El sistema solar recupera su costo en cerca de 3 años y tiene una vida útil de 25 años. Sin intervención, el gasto eléctrico proyectado a 30 años supera los $228,000 en valor presente: recursos que se irían en kilovatios y no en cuidado.
Queremos que este proyecto sea más que una mejora para un hogar. Aspira a convertirse en un caso documentado, con datos claros y verificables, que sirva de evidencia para mejorar las políticas de cuidado de adultos mayores y de energía rural en Panamá y en América Latina.
El hogar funciona como un laboratorio vivo: consumo energético, horas de apagón en zona rural dispersa, demanda de agua caliente, costo del cuidado y emisiones evitadas, todo documentado de forma transparente.
Cientos de instituciones de cuidado 24/7 en la región enfrentan los mismos desafíos: redes eléctricas inestables, costos fijos asfixiantes y requisitos sanitarios sin financiar. Los resultados de este piloto ofrecen un plan que otras pueden seguir.
La evidencia generada busca informar decisiones sobre medición neta para entidades sin fines de lucro, estándares de calidad eléctrica en zonas rurales y financiamiento del cumplimiento sanitario, en Panamá y en América Latina.
Cada fase tiene impacto propio y puede ejecutarse de forma independiente. Eliges el nivel y la forma de tu aporte.
Financia, total o parcialmente, uno de los cuatro componentes. Tu aporte queda ligado a un resultado concreto y medible en la vida de los residentes.
Donación de equipos (paneles fotovoltaicos, calentadores, baterías), materiales o logística. Reduce el CAPEX y acelera la ejecución sin necesidad de un desembolso en efectivo.
Asóciate como empresa o fundación a un modelo de cuidado sostenible de adultos mayores, con métricas claras de impacto social y ambiental para tus reportes de sostenibilidad.
El primer paso es una conversación. Escríbenos y coordinamos una presentación del proyecto y de la fase que mejor se ajuste a tu interés.
Ing. Rigoberto Antonio Amaya De León — Asesor Técnico de la fundación para la transición energética, designado por carta de la Representante Legal (octubre de 2026). MSc. en Sistemas de Energía Sostenible (TU/e · KTH).